Las investigaciones han demostrado que, cuando consumimos durante el entrenamiento hidratos de carbono junto con proteinas, algunos aminoácidos y vitaminas, podemos reponer el glucógeno muscular, conseguir mayor resistencia muscular, evitar una excesiva liberación de cortisol ( con la consiguiente reduccion del tamaño muscular ), y preparar las enzimas musculares para una recuperación más rápida después del entrenamiento.